No elijo mis intereses; me doy cuenta de ellos por su insistencia. Aparecen una y otra vez en mi vida, de forma azarosa, hasta que decido darles carácter y trabajarlos. No pretendo ofrecer una fórmula general; hablo desde mi experiencia personal porque es la que conozco.
De esos intereses, hoy me enfocaré en uno: el registro audiovisual del acontecimiento cultural. Entiendo este acontecimiento como el germen que une a los grupos humanos y los define. En estos procesos, la memoria (el hecho conservado en el tiempo) y la cultura (el valor simbólico que la comunidad le otorga) forman el andamiaje de las identidades sociales.
Pienso el acontecimiento cultural como un cuerpo vivo. Es un organismo creado por grupos que construyen y experimentan un universo sensorial específico; una serie de acciones y símbolos que ellos mismos generan y leen desde su propia vivencia. Como todo acto humano, su complejidad es absoluta: miles de impulsos, emociones y motivos individuales se juntan para darle contenido al hecho.
Acercarse a esto requiere la distancia crítica de la que habló Lévi-Strauss, pero también un acercamiento que no intente encerrar el hecho. La ciencia busca la repetición controlada para “comprender”, pero la cultura no funciona así. Yo busco un acercamiento sin prejuicios, que deje que el hecho se desarrolle sin márgenes para identificar la fuerza del detalle sin perder de vista el todo.
Podría pensarse que registrarlo es un acto fallido. La cultura es pura experiencia y, como los paisajes, solo se siente de verdad frente a frente, involucrando todos los sentidos. El intelecto ayuda, pero no puede mandar sobre la experiencia vivida. Sin embargo, el registro es un reto que acepto a pesar de sus límites. Sé que el tiempo es corto y que no puedo abarcarlo todo, pero creo en el audiovisual y en su impacto, un impacto que cobra sentido último en el espectador. La complejidad que parece morir en las limitaciones de la cámara y los micrófonos renace en quien mira; es el observador quien, al unir la imagen y el sonido, reconstruye su propia lectura del hecho. No pretendo poseer la verdad, pero la busco en el registro.
MRV Socio Fundador Memoria y Cultura
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